INDONESIA 2026
NIAS, SUMATRA Y BALI by Iosu Gorosabel
Este año, al igual que el año pasado por las mismas fechas, he vuelto a Indonesia. El año pasado me quedé con las ganas de surfear Nias y este año no me lo he podido perder. 2 días antes de coger el vuelo vi el swell sólido que entró y, viendo algunas de las imágenes, decidí cambiar mi quiver que tenía preparado. Cambié la twinfin nueva 5,8 por una twinfin 7,2 para los días más grandes y, de esta manera, traje una 5,8 asimétrica para los días pequeños y medianos, una 6,6 twinfin para los días tuberos y potentes y, por si acaso, la 7,2 twinfin también para los días más grandes.
Tenía pensado llegar el 23 de julio por la noche a Nias y me adelantaron el vuelo, por lo que pude surfear a última hora. Llegué reventado, casi sin dormir después de 2 días de viaje, y hablé con Iyan, un local de aquí, para conocernos y entrar al agua juntos. Estaba un poco venteado y, aun habiendo pasado el gran swell, aún había algo de tamaño. Cogí unas 5 olas como toma de contacto y, a medida que entraba más el sol, paró el viento, quedando un atardecer increíble.
Los días posteriores bajó bastante el mar y, aunque la ola de Soroake rompa casi cada día, la ola no tiene nada que ver. Es una ola sencilla en la cual puede surfear cualquier persona que esté aprendiendo, por lo que se aglomeran demasiadas personas para poca ola. Estos días aprovechamos para ir por las mañanas con un poco de agua a la ola Rockstar, una ola muy divertida cerca del reef para 2 o 3 giros. Y por las tardes aprovechar con menos gente otro bañito en Soroake.


Los últimos días creció ya un poco más el mar y el penúltimo día pude por fin disfrutar de algunos tubos. La estancia en Nias se me pasó volando, para cuando pude disfrutar de algunas buenas olas ya estaba de nuevo haciendo la maleta. Al principio, al viajar solo, no pensaba que iba a conocer a tantas personas, pero si me quedo con algo de Nias es con la buena gente que he conocido. Al ser un lugar muy pequeño en el que la vida se hace alrededor de una única ola, hace que todo el mundo se conozca. Tuve la suerte de hacer un grupo muy especial de chilenos, australianos, franceses y un japonés. Como suelen ser a veces las cosas, empiezan de una manera, pero terminan de otra. A Macarena la conocí en el agua tras golpearme con su tabla y a Hugo tras saltarle una ola sin querer… nada que no se solucione con unas cervezas. A partir de ahí hicimos un grupo muy bonito junto a Junta y posteriormente Jhonatan. La noche previa a irme me organizaron una BBQ de despedida con karaoke. Junta fue con Mama (la cocinera) en moto al mercado a comprar pescado, marisco y verduras, lo pasamos genial y no pude tener una mejor despedida.



Al día siguiente, en el aeropuerto, cuando tenía que pagar por las tablas, me dijeron que solo se podía pagar en efectivo… Fui al cajero del aeropuerto y no daba dinero. Uno de los empleados del aeropuerto me llevó en moto al centro a sacar dinero, una situación surrealista. Esta vez tampoco daba dinero y tuve que ir de vuelta al aeropuerto. Los empleados no eran nada hospitalarios y no estaban por la labor de dejarme volar, me enfadé y volqué todo el efectivo que tenía en la mesa. Pedían 3.000.000 de rupias y solo tenía 800.000. Finalmente me dejaron pasar y, pese al mal trago, me ahorré una pasta.
Una vez llegamos al aeropuerto de Lampung nos esperaba el driver para hacer el trayecto final en coche de 7 h aproximadamente. El conductor conducía como un loco, al igual que la mayoría de indonesios, y a las 3 h de viaje escuchamos un choque y como si hubiéramos reventado la rueda izquierda trasera. Al parar el coche nos dimos cuenta de que atropelló un motorista y lo pasamos por encima… al motorista lo metieron en una casa y se acercaron muchas personas del pueblo. La mitad a socorrerlo y la otra mitad a pedirnos fotos a Jon Iñaki y a mí. Preguntamos por el estado del motorista, pero no nos decían nada. El driver cambió la rueda trasera y fuimos al hospital, hasta que el dueño del lugar donde nos hospedamos hizo la transferencia a la familia del motorista. Lo que era un viaje de 7 h se convirtió en 10 h y finalmente llegamos a casa.



Al día siguiente surfeamos Leftovers bastante pequeño y a partir de ahí entró ya el swell grande. La mayoría de las veces surfeamos en Krui Left y The Peak, ya que los demás spots estaban muy grandes o pasados. Lo que nos sorprendió fue la cantidad de gente que había en el agua en comparación al año pasado.
En Sumatra nos juntamos un buen grupo de chilenos, canarios, brasileños, un asturiano y un portugués. A muchos de ellos los conocí el año pasado e hicimos un gran grupo. He de decir que todos eran bodyboarders hhehehehehe y muy buena gente.

Después de Sumatra, Gonzalo, Jon Iñaki y yo tiramos para Bali para finalizar mi viaje, con el objetivo de descansar, salir alguna noche y comer rico. La primera noche nos juntamos con 2 amigos más y, como no… salimos duro. Aunque Bali está lleno de gente y el surf no sea lo principal del viaje, me sorprendió para bien. Me di 2 baños buenos en Padang Padang y en Bingin sin demasiada gente y con un muy buen rollo en el pico. El último día del viaje nos juntamos con Oxel y entramos en Bingin a última hora. El baño fue una mierda, no había más que gente culebreando y Oxel chocó contra el reef en su última ola.
Finalmente terminé este texto en el aeropuerto, a la espera de mi vuelo, con mucha pena, ya que se me ha pasado volando casi este mes, y me llevo mucho a casa gracias a este viaje y todos los que han tomado parte conmigo.
