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Empiezo a escribir en este cuaderno después de haber dejado este país por última vez hace 12 años. Lo dejamos con ganas de volver algún día, pero nunca pensé que pasaría tanto tiempo. Desde que empecé a hacer tablas de surf, siempre fue un sueño hacerlas en Australia pero nunca supe por dónde empezar, hasta que el año pasado Simon de A Mano Surf contactó conmigo para venir a mi taller y hacer algunas tablas conjuntamente. Desde el primer momento hicimos buenas migas y en seguida me invitó a que fuese a su taller en Byron Bay cuando quisiera. Dicho y hecho.

Aterrizamos en Sydney y vamos directos a Bondi. El vuelo ha sido largo, pero más ameno de lo que pensábamos que iba a serlo con Kai. Hemos hecho viajes cortos en avión con él, pero el reto de volar con una bebé de año y medio hasta la otra punta del planeta nos suponía un obstáculo enorme, miedo a lo desconocido supongo. Pero por fin, dejamos todos los miedos en casa y rompemos esa barrera que, pienso, todos los padres tenemos.

El reencuentro con Badier y Becky, nuestros antiguos compañeros de piso en Bondi, es emocionante y tenemos la sensación de que nos vimos ayer y no hace 9 años por última vez en Bali. Supongo que es lo que pasa con las buenas amistades. Nos ponemos al día y les hablamos de nuestros planes para las siguientes semanas de viaje desde Sydney a Byron Bay. Nos dan varios tips y ponemos todo en orden. Uno de los pedidos que tengo que hacer es precisamente para Badier, una Step Up Fish en 6´4” , decidimos el color para el glass y listo. Siento una despreocupación en él y deja en mis manos todos los detalles de la tabla, no lo sé si por vagueza o por ese pensamiento australiano de que todo va a estar bien.

A la mañana siguiente y totalmente improvisado, Badier nos presta su furgoneta camperizada y nos da un subidón enorme. Pensábamos hacer todo el viaje en un coche y la verdad es que hacer nuestro pequeño road trip en furgoneta elevaba la experiencia a otro nivel. Salimos desde Bondi un poco tarde y la primera parada esta a 3 horas y media. Hace calor, Kai está cansado y el trayecto se hace largo y duro pero al fin llegamos a Seal Rocks. Se está haciendo de noche pero los últimos rayos de luz dejan ver una ola, derecha, larga y que va rompiendo poco a poco levantando una pared limpia. Pasamos la noche en un camping cercano y me acuesto solamente pensando en surfear esa ola.

Al día siguiente, con la marea baja, entro al agua y me sorprende el agua cristalina y limpia. El fondo es de roca forrado con suaves algas. Cojo la primera que me viene. El disfrute es máximo después de 24 horas de vuelos, 2 días en Sydney y 4horas de conducción. Estos son los momentos en los que disfruto realmente del surf. Deslizamiento, libertad, felicidad. Al rato, empieza a atardecer y salgo del agua. Volvemos al camping.

Esa noche empiezo a hablar con Simon y a organizar mi semana de taller con él en Byron Bay. Me inundan las ganas de meterme en el shaping room y empezar a shapear.

Salimos de Seal Rocks y llegamos a Hat Head, un pueblo que es una recta con casas a los lados. Al fondo, el camping y de ahí a la playa. Nos acercamos y aunque está protegido del viento, el mar está revuelto. Al pueblo le rodea un río y hay un puente para cruzarlo y acceder a un parque natural con rutas de trecking. Pasamos y nos sorprenden unos cuantos kanguros. Kai los señala emocionado, le encantan. En el acantilado, el viento es atroz y se ve que el mar está reventado. Hoy no hay surf.

A la mañana siguiente toca marea alta y estos picos funcionan con mareas medias y bajas así que hacemos un pequeño trecking por el parque natural y a la tarde bajamos a Crecent Head. Aquí, la playa es más abierta y esta más expuesta al viento y el mar sigue revuelto como ayer. Pero las noticias son buenas, Niko y Simon me escriben mensajes diciendo que los siguientes días en Byron habrá buenas olas.

Dejamos atrás el pequeño road trip y llegamos a Ballina, un pueblo grande al sur de Byron Bay. Ahí, nos esperan Niko e Isa, nuestros amigos de Abasotas / Zearreta que llevan en Australia tres semanas. Comemos y me pongo rumbo al taller de Simon. Según llego, entro a shapear. La toma de contacto es extraña, me cuesta un poco acostumbrarme al espacio, las herramientas y el cepillo, pero aún así, en unas horas termino el primer shape, una Classic Fish en 5´6″ que va a ser para Kyle. Un shape muy especial ya que es mi número 500 desde que tengo registros y además, hecha en australia, no puedo estar más contento.

Al siguiente día, tenemos que ir a Coolangatta a por un blank que faltaba por terminar pero antes nos damos un baño en Snapper Rocks. Pelea absoluta pero conseguimos coger unas cuantas olas y ver algún que otro delfín. Al salir del agua vamos a la fábrica de blanks Burford. Darren nos hace un pequeño tour por la fábrica y recogemos el blank.

El resto de la semana el plan va a ser levantarse a las 5:00 de la mañana para estar al amanecer en el taller. Shapeo, glasseo y termino las tres tablas en una semana y además disfruto al máximo de estar en Byron Bay. Surfeamos en The Pass casi todos los días, estamos con Janire, Marta, Joanes, Mikel y Pablo, amigos que están viviendo allí, tal y como lo hicimos nosotros hace 12 años y hacemos excursiones con Niko e Isa y sus pequeños.

Termino la semana agotado pero felíz. Las tres tablas han quedado genial, le entrego la fish a Kyle en la tienda de surf donde trabaja en Byron Bay y las otras dos las llevo a Sydney. De camino al sur, hacemos una parada y pasamos las dos últimas noches con Niko e Isa en Scotts Head. Toca descansar, estar tranquilos sin hacer gran cosa y disfrutar de los últimos días. De camino a Sydney, quisimos hacer una noche otra vez en Seal Rocks. Esa ola me encantó, no solo por cómo era, sino porque estaba en un parque natural donde no había mucha gente y se respiraba mucha tranquilidad.

Llegamos a Bondi y nos quedan un par de días para volver a casa pero antes que eso entregamos las tablas, hacemos la caminata Bondi to Bronte, disfrutamos de un día de playa y nos vamos a cenar. Ha sido un viaje muy completo en el cual todo nos a salido a pedir de boca y además he hecho un «check» muy importante en mi lista, hacer unas tablas en Australia.

No se que tiene este país que siempre que lo dejamos solo pensamos en volver.

Quila creada en colaboración con Deflow.
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